Tras tantos años, viviendo y visitando Shaolin, tras una intensa convivencia marcada por el esfuerzo, las lesiones, el sudor, las desilusiones, inevitablemente se forjan lazos que perduraran en el recuerdo para siempre.
Para los turistas que llegaban aquí, su estancia suponía una corta pero intensa experiencia en sus vidas. Pero para los que nos quedábamos, disfrutábamos de un tiempo largo y cotidiano, donde nacen las verdaderas realidades, las verdaderas historias que se esconden en cada uno de los que aquí habitamos.
Como en toda residencia donde además de estudiar y entrenar, convives, llegas a conocer la historia personal de cada uno de sus miembros, Quien viene de una familia rica, o pobre, abandonado, llegas a conocer a las familias, padres hermanos o novias de muchos y llegas así a entender lo que para la cultura China, significa estudiar en esta residencia. Llegas a conocer historias tristes e historias alegres, historias que comienzan con un sueño y terminan en fracaso por ser expulsado del equipo o en triunfo por ser seleccionado.
He sido acogido por las familias de muchos de sus miembros, permitiéndome conocer verdaderos hogares Chinos, verdaderas maneras de vivir, de pensar de sentir. He tendido oportunidad de conocer, familias de músicos, trabajadores, doctores, comerciantes, traductores, agricultores o policías. He llegado a comprobar la verdadera humanidad, respeto y calidez de estas familias, permitiéndome ver el autentico corazón de este país, China, de puertas para adentro.
He sido afortunado por poder ver a muchos de los hijos de muchos tenderos que se apostaban en las calles de Shaolin, y disfrutar de la sabiduría de la gente humilde, de los abuelos, comprendiendo como ocurre en muchas culturas, que la generosidad habita en el corazón de los humildes.
Dado que mi cumpleaños es el día 7 de septiembre, y la mayoría de mis periodos de estancia en la escuela oficial, llegaba desde Junio hasta Octubre, han sido muchos los cumpleaños que he pasado en China. Cada año iban creciendo mis lazos, de sincera amistad y cada año me iba encontrando con más y más amigos, que querían compartir celebrar conmigo.
Imposible reflejar, lo que la amistad cuando estas fuera de tu país, significa, una mano tendida, una mirada amiga, un gesto de aprobación y la ayuda desinteresada. Uno de mis mejores tesoros, que permanece en mi memoria vivo cada día.